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Adrian Schortsianitis

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Adrian Schortsianitis

Mensaje por Adrian Schortsianitis el Mar Ene 11, 2011 5:30 am

Adrian Schortsianitis
Gaspard Ulliel







Información Básica

Nombre completo:
Adrian Schortsianitis

Apodo:
Ninguno; le gusta su nombre completo.

Sexo:
Masculino.

Edad:
14.459 años. Y contando. Aparenta no más de 22 años.

Sexualidad:
Bisexual.

Estado civil:
Soltero.

Raza:
Guerrero de la Diosa Nortia

Bando:
Whitebroterhood

Descripciones

Psicológica:
La característica psicológica principal en Adrian, y que la mayoría de las personas normales que lo conocen no logra percibir, es la paciencia; la virtud que representa. Haga lo que haga, jamás dejará de ser paciente. Bastante tranquilo. No ha pasado en vano más de catorce milenios esperando el final de una guerra; a él no le importa esperar en lo más mínimo. Carga con un gran orgullo. Pero Adrian es, a pesar de todo, una buena persona. Jamás dejará a alguien detrás de él. Luchará por todos, esperará por todos. Es un líder nato que siempre pondrá a los demás delante de él. Cuando es humano, puedes describirlo como el tipo egócentrico que siempre trata ser mejor que todos (y lo más seguro es que lo sea), el que jamás aceptará estar equivocado pero siempre está dispuesto ayudar a cualquiera, incluso a costa de él mismo. Regularmente es un tipo serio, que disfruta de no hacer absolutamente nada más que pensar, pero siempre apreciara la compañia de alguien a quien le tenga respeto. Siempre se comportará elegante. Prefiere tácticas inteligentes que la lucha, pero siempre estará más que dispuesto a una pelea. Sarcástico. Leal. Inteligente. Y a veces, cuando olvida la edad que tiene y todo lo que ha aprendido en la guerra, se deja llevar por sus emociones. Teme sucumbir a la lujuria y, especialmente, a la ira.

Física:
Adrian es, como todos los de su raza, atractivo en su forma humana. Aunque no puede jactarse de tener un cuerpo músculoso, sí tiene una figura que podría calificarse como atractiva gracias a sus días como general. De complexión natural frágil, es bastante delgado y apenas llega con suerte al 1.70 de estatura. Sus ojos son de un increíble azul hielo que siempre muestran una tranquilidad absoluta y están cargados de inteligencia. Tiene una nariz fina y larga, y unos labios más bien delgados. Tiene la tez blanca naturalmente, y le gusta así, pero no puede evitar broncearse rápidamente. Su cabello es de un profundo negro azabache que siempre parece despeinado y mal cortado, por más que él se esfuerce en arreglarlo. Le gusta vestir cosas que le hagan ver bien, conservando su porte elegante en el proceso. Tiene un gusto especial por las camisetas de color negro y los pantalones vaqueros algo que, según él, es cómodo y le queda perfecto.


Historial

Biografía:
Adrian poco recuerda de su pasado; se esmera en no olvidar las grandes victorias que lo convirtieron en general a los veinte años. Nació en un barrio pobre en una mañana de verano. Nunca conoció a su padre, pero su madre siempre le decía que había muerto en batalla. Su madre, una mujer hermosa pero con una depresión enorme, siempre oraba, y Adrian aprendió a rezarle a Dios junto con ella. Siempre le pedía que le otorgara paciencia, aún desde los dos años: paciencia para cuidar de su madre, paciencia para esperar por un buen futuro, para cuidar de los más pequeños. Porque la paciencia, de alguna manera, le daba esperanza. Y se refugió en esa idea toda su vida. Mientras crecía, se dio cuenta de que jamás podrían sobrevivir si no empezaba a robar pero, al tener la tierna edad de seis años y un cuerpo más pequeño que el resto, le parecía imposible, por lo que empezó a idear planes donde él saldría ganando. Dejar que los grandes pelearan por una obeja que él soltaba de algún rebaño mientras, cuando ellos estaban distraídos, él aprovechaba para tomar pan y manzanas. Ideó cientos de estrategias y pudo mantenerlos a él, a su madre y a dos huérfanos hasta que cumplió los doce años. Un día lo descubrieron y, totalmente enojados por los años de fechorías, los aldeanos pidieron que se le matara. Ése fue el último día que vio a su madre, y siempre se arrepentirá de no saber qué pasó con ella.

Pero en aquel entonces, el líder de áquella ciudad, decidió mandarlo a una guerrilla para probarlo. Todos felices; un niño jamás sobrevivía a una guerilla. Pero Adrian utilizó toda su esperanza en la vida e inteligencia para salir de ahí. Ganó. Nunca dejó de pedirle a Dios que le diera esperanza, que le ofreciera algo para tener la paciencia suficiente de esperarlo. Y Dios nunca le falló. Luego vino una racha de victorias que, a los veinte años, le daría su primer ejército. En cada pelea se repetía que vendría algo mejor después. Algo mejor que muertes, sangre, gritos y llantos. Algo mejor que todo el sufrimiento. Y cada noche lloraba, y le pedía a Dios que le diera aún más paciencia para aguantar todo eso. Porque la excitación del momento de batalla se esfumaba al caer la noche, cuando los niños salían de sus escondites y lloraban por sus padres muertos.

Y en una batalla, simplemente, murió. Desde ese día, cuando vio a todos los soldados con los que pasó años morir asesinados, desarrolló una fobia por la sangre. Al intentar salvar a todos, al tener la paciencia de esperarlos a todos, murió. Y jamás se arrepintió de ello. Quizá, por eso, es que se le ofreció otra oportunidad. Siempre estará agradecido con la Diosa Nortia, y le juró lealtad; le prometió que lucharía por ella hasta la muerte. Aún ahora, se sigue preguntando si sus oraciones le llegaron a ella, y no al Dios que su madre tando adoraba.

Familiares:
Bethany. Madre. Fallecida.


Otros

Enfermedades
Ninguna

Gustos
Leer.
Dormir.
Fumar.

Odios
Ver a alguien llorar.

Hobbies
Leer.
Pensar.

Manias
Gritar de repente.
Dar órdenes involuntariamente.
Tocar su cintura cuando está nervioso (en busca de una espada, quizá inexistente).


Fobias
Sangre.
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Adrian Schortsianitis
Guerreros de la Diosa Nortia
Guerreros de la Diosa Nortia

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